Crítica de Jennie
Por santiago
¿A quién no le gusta una historia así?
Nota: 8 sobre 10 
El romanticismo, cuando es verdadero, puede ser transgresor y moderno. Este film, que a primera vista podría parecer añejo, es, visto de cerca, de una sorprendente modernidad, porque lo extremado de sus planteamientos, su absoluta irrealidad en un entorno más o menos realista le convierte involuntariamente en una reflexión sobre el arte que más de un autor quisiera para sí. Que Joseph Cotten es un actor extraordinario (y Jennifer Jones, una mujer muy guapa, lo que en este caso no es un exabrupto machista sino una mera constatación) lo recuerdan películas como esta, dirigidas por un artesano inspirado al servicio de los estudios con más oficio que una docena de directores actuales.
Por santiago