Crítica de Un dios salvaje
Por manulynk
Que malos somos!!
Nota: 6 sobre 10 
Basada en una obra de teatro de Yasmina Reza (co-guionista), el realizador Roman Polanski nos ofrece un film cuanto menos curioso. Curioso en varios aspectos, por un lado se trata de un film cuya mayor parte de la acción sucede en un salón que en el que se reuen cuatro personas, escenario sólo roto por el prólogo y epílogo, muy importantes para terminar de entender el film en su conjunto, por el otro, el film dura escasamente 80 minutos.
La excusa argumental es la reunión de las parejas formadas por Michael (John C. Reilly) Y Penélope (Jodie Foster) por un lado y Alan (Christoph Waltz) y Nancy (Kate Winslet) por el otro, debido a que sus respectivos hijos se han peleado causando el hijo de los segundos daños al de los primeros. La reunión resulta una verdadera montaña rusa de emociones que van de la forzada cordialidad entre dos parejas bien diferentes al enfrentamiento entre ellos.
El primer obstáculo que sortea Polanski con habilidad es el de la rigidez del escenario, teniendo en cuenta que toda la acción sucede en el salón de Michael y Penélope, el realizador sabe distribuir con habilidad la acción a lo largo de la estancia, haciendo un excelente uso no sólo de los espejos sino también de la ventana para dar una falsa sensación de profundidad de campo. Por otro lado, sabe servirse con inteligencia de algunos objetos de la estancia, incluso del móvil o el teléfono. Además se permite el lujo de romper el escenario puntualmente, llevando la cámara hasta el baño. Por otro lado, el film cuenta con excelentes diálogos que dan una sensación de dinamismo y agilidad pese a que sus protagonistas se mueven en un esceneario reducido. Además los cuatro intérpretes cumplen a la perfección con su misión de dar vida a los protagonistas, y por último, el realizador no alarga el film sino que lo hace durar lo justo.
A todos estos aciertos, hay que añadirle el poso que deja en el espectador un film en el que hace una visión nada contemplativa de la sociedad actual. La historia contempla diversos enfrentamientos entre los protagonistas. El más evidente es entre los dos matrimonios, de extracción social diferente. En seguida captamos que Michael y Penélope son de la parte media baja de la sociedad, mientras que Alan y Nancy son de la parte alta tirando a la acomodada. El duelo entre ambas parejas está servido. Lo que no intuímos es que sin apenas respiro, es que los bandos cambian contínuamente, del duelo de parejas al duelo entre sexos, y luego para acabar peleándose los matrimonios entre sí.
Por el camino el binomia Reza-Polanski no dejan títere con cabeza, demostrando que en cuanto se rasca mínimamente el barniz de educación, de compromiso social, de ser voluntariamente políticamente correcto, aparecemos tal cual somos: egoístas, hipócritas, y damos más valor a las apariencias. Es curiosamente el personaje en apariencia más negativo del film, el de Alan, el que acaba siendo el más sincero al ser el único en expresar claramente lo que piensa, mientras que el resto se aferra a su recreación particular, pese a que todos quedan retratados en su justa medida.
El film se podría considerar como el proceso de desenmascaramiento de cuatro personajes diferentes, a nadie se le escapa que los que vemos en los personajes de Foster, Reilly, Winslet y Waltz son cliches, los cuales muestran una imagen de falsa cordialidad, cuando casi ninguno de ellos dice lo que realmente piensa. Pese a cierto tono de comedia, Polanski nos ofrece uno film negro, oscuro, y que contempla una humanidad despiadada, con el prójimo e incluso con sus "seres queridos". Este mensaje aún sería mucho más contundente si no hubieras sido por la inclusión de un epílogo en el que intenta que lo último que veamos no sea ni mucho menos tan negro.
Polanski nos ofrece una clase magistral de la que se podría (y debería) exhibir mayoritariamente en todos los centros educativos. También hay una excelente clase interpretativa de la que prefiero no destacar a ningún actor ya que los cuatro están excelentes, aunque es cierto que hay roles dentro del film que son mucho más vistosos para el público que otros. Quizás se le puede achacar el hecho que el material no es del todo suyo, de pretender ser excesivamente generalista (en el fondo trabaja con cuatro personalidades "tipo"), y de ofrecer un discurso un tanto simple, pero por lo menos la forma de contarlo ya es de por sí meritoria.
Por manulynk